• Sostenibilidad

Qué es la transición energética y por qué es clave para un futuro sostenible

26 de febrero 2026

3 min de lectura

Introducción

La transición energética es un tema central en el debate actual sobre el futuro de nuestro planeta. Se trata de un cambio profundo y necesario en la forma en que producimos y consumimos energía, alejándonos de los combustibles fósiles y apostando por fuentes renovables. En Iberdrola, estamos comprometidos con liderar este cambio, ofreciendo soluciones innovadoras y sostenibles. Este proceso es más que una simple moda; es una necesidad urgente para no únicamente mitigar el cambio climático, sino para asegurar y adaptar un futuro habitable para las próximas generaciones.

Resumen

La transición energética es el cambio del modelo basado en combustibles fósiles hacia uno sustentado en energías renovables, con el objetivo de reducir emisiones, impulsar la electrificación y mejorar la eficiencia energética. Este proceso busca mitigar el cambio climático, reforzar la seguridad energética y promover un desarrollo sostenible, aunque enfrenta desafíos como la necesidad de inversión, adaptación de infraestructuras y regulación adecuada.

¿Qué es la transición energética?

La transición energética se define como el cambio estructural en el sistema energético global, pasando de una dependencia de los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) a un modelo basado en fuentes de energía renovables (solar, eólica, hidráulica, biomasa, geotérmica). Este proceso implica una transformación profunda en la infraestructura, la tecnología, las políticas y los hábitos de consumo, así como una mejor comprensión de las energías renovables y no renovables y su papel en el sistema energético.


El objetivo principal de la transición energética es promover la electrificación: la electrificación permite mejorar la seguridad energética y la competitividad optimizando también la sostenibilidad. Así, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, la principal causa del calentamiento global y el cambio climático. Al mismo tiempo, busca garantizar un suministro de energía seguro, accesible y asequible para todos.

Objetivos de la transición energética

La transición energética se articula en torno a varios objetivos clave:

  • Descarbonización: Reducir las emisiones de carbono hasta alcanzar la neutralidad climática, es decir, un equilibrio entre las emisiones producidas y las emisiones eliminadas.
  • Electrificación: Aumentar el uso de la electricidad en sectores como el transporte, la industria y la climatización, utilizando fuentes renovables para generar esa electricidad.
  • Eficiencia energética: Reducir el consumo de energía mediante la mejora de la eficiencia energética en todos los sectores, desde la construcción hasta la industria.
  • Innovación tecnológica: Desarrollar y desplegar nuevas tecnologías que permitan la generación, almacenamiento y distribución de energía renovable de forma más eficiente y asequible.
  • Justicia social: Asegurar que la transición energética sea justa e inclusiva, fomentando la creación de empleos vinculados a esta transición y apoyando a las comunidades que están en situación de vulnerabilidad.

Beneficios de la transición energética

Los beneficios de la transición energética son múltiples y abarcan desde la protección del medio ambiente hasta el impulso de la economía y la mejora de la salud pública.

  • Mitigación del cambio climático: La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es fundamental para limitar el calentamiento global y sus impactos devastadores, como el aumento del nivel del mar, los eventos climáticos extremos y la pérdida de biodiversidad.
  • Mejora de la calidad del aire: La quema de combustibles fósiles es una de las principales fuentes de contaminación del aire, que causa problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud. 
  • Seguridad energética: La dependencia de los combustibles fósiles, que a menudo provienen de países inestables, supone un riesgo para la seguridad energética. La diversificación de las fuentes de energía y el aumento de la producción local de energía renovable reducen la dependencia de los combustibles fósiles y aumentan la seguridad energética.
  • Creación de empleo: La transición energética crea nuevos empleos en sectores como la energía renovable, la eficiencia energética, la movilidad eléctrica y la gestión de residuos.
  • Impulso de la innovación: La transición energética impulsa la innovación tecnológica en áreas como la energía solar, la eólica, el almacenamiento de energía, las redes inteligentes y el transporte sostenible.
  • Ahorro de costes: A medida que las tecnologías renovables se vuelven más competitivas, la transición energética puede generar ahorros de costes a largo plazo para los consumidores y las empresas.

Desafíos de la transición energética

A pesar de sus numerosos beneficios, la transición energética también enfrenta importantes desafíos que deben abordarse para garantizar su éxito.

  • Inversión: La transición energética requiere inversiones masivas en infraestructura, tecnología y capital humano.
  • Infraestructura: La infraestructura existente debe adaptarse para integrar fuentes renovables, almacenamiento de energía y nuevos sistemas de transporte.
  • Regulación: La regulación debe adaptarse para facilitar la transición energética, eliminando barreras y creando incentivos.
  • Aceptación social: Es fundamental garantizar una transición justa para trabajadores y comunidades afectadas.
  • Intermitencia: La variabilidad de fuentes como la solar y la eólica exige soluciones avanzadas de gestión de red y almacenamiento.

Importancia de la transición energética para el planeta

La importancia de la transición energética para el planeta es innegable. El cambio climático es una amenaza existencial para la humanidad y la transición energética es una de las herramientas más importantes para combatirlo.

Al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la transición energética ayuda a limitar el calentamiento global y sus impactos devastadores. Además, contribuye a mejorar la calidad del aire, proteger la salud pública, aumentar la seguridad energética, crear empleos verdes e impulsar la innovación tecnológica.

Plan de transición energética

El plan de transición energética es un conjunto de políticas, medidas e inversiones diseñadas para acelerar la transición a un sistema energético sostenible.

En Iberdrola, como mejor compañía energética, estamos comprometidos con apoyar los planes de transición energética a nivel global, invirtiendo en energías renovables, redes inteligentes y las mejores soluciones de autoconsumo, como Smart Solar de Iberdrola, que permiten a hogares y empresas generar su propia energía limpia.

Las ventajas de la transición energética son innegables. No solo se trata de un imperativo ambiental, sino también de una oportunidad económica para impulsar la innovación, crear empleos verdes y mejorar la calidad de vida.


La transición energética es un proceso complejo pero esencial para asegurar un futuro sostenible para nuestro planeta. Requiere un esfuerzo conjunto de gobiernos, empresas y la ciudadanía, pero los beneficios que ofrece son inmensos. Al apostar por las energías renovables, la eficiencia energética y la innovación tecnológica, podemos construir un mundo más limpio, seguro y próspero para las próximas generaciones.

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