• Sostenibilidad

Claves para tener un urbanismo sostenible

10 de mayo 2021

3 min de lectura

¿Conoces las claves para conseguir un urbanismo sostenible? ¡En Iberdrola te contamos todos los aspectos necesarios para el desarrollo sostenible urbano!

Claves para tener un urbanismo sostenible

La sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente son dos conceptos muy de moda en los últimos años. De hecho, promover el desarrollo sostenible se ha convertido en una prioridad para enfrentarse al cambio climático. Es en este contexto donde surge el término de urbanismo sostenible.

El urbanismo sostenible se basa en la creación de edificaciones con los recursos y las soluciones suficientes para autoabastecerse y, al mismo tiempo, cuidar del medio ambiente. Un concepto que va mucho más allá de todo lo que tenga que ver con la eficiencia energética en los hogares.

edificios

Medidas para lograr un urbanismo sostenible

El principal objetivo del urbanismo sostenible es crear espacios urbanos que sean agradables y eficientes para vivir. Para ello, hay que enfrentarse a una serie de escenarios y dibujar zonas urbanas que sean totalmente funcionales. El ahorro energético y de agua, la gestión de los recursos sostenibles, la reducción del impacto acústico y la adecuación de zonas verdes son algunas de las medidas fundamentales a poner en práctica.

Los espacios verdes

Los espacios verdes públicos en una ciudad que promueva el urbanismo sostenible deben ocupar al menos el 30% o el 40% de las zonas a urbanizar. Las zonas verdes permitirán que el aire de las ciudades tenga una mayor calidad. Asimismo, reducen la temperatura ambiente, promueven la infiltración del agua de lluvia, fomentando un aumento de la biodiversidad urbana.

Los espacios verdes o bosques urbanos no solo tienen que poblar los espacios públicos, sino que también deben tener cabida en el interior de las edificaciones.

Viviendas y edificios

Un aspecto muy importante dentro del urbanismo sostenible es la gestión que se haga en materia de viviendas y edificios. Diversos estudios han demostrado que para disfrutar de un menor impacto ambiental, los bloques de viviendas deberían ser de tamaño medio-pequeño y estar rodeados de zonas verdes.

Los edificios deben contar con sistemas energéticos eficientes tanto para la gestión de emisiones y residuos como para el fomento del consumo y el ahorro. El agua es un bien escaso, por lo que se requieren proyectos generales para toda la comunidad que ayuden a su mayor optimización. Además, el uso de las energías renovables ha de ser una prioridad.

Por otro lado, será clave la creación de jardines verticales en los edificios. Una fachada de este tipo ofrece numerosos beneficios ambientales, sociales y económicos. Sin ir más lejos, están pensadas para purificar el aire, regular y reducir la temperatura ambiente y promover la biodiversidad a nivel urbano.

bicicletas

La gestión de residuos

Buena parte de las grandes ciudades ya están llevando a cabo una política de gestión de residuos totalmente sostenible. Sin embargo, hay que ir un poco más allá para lograr que un elevado porcentaje de estos residuos vuelvan a ser reutilizables. De esta manera, se conseguiría fomentar un mayor desarrollo de la economía circular.

Es necesario fomentar una mayor y más eficiente gestión de recogida de residuos entre las empresas e industrias de la ciudad. Para ello, se puede promover la creación de más plantas e industrias de reciclaje. Los diferentes organismos deben apostar por una correcta clasificación y separación de residuos para recuperar el máximo posible de ellos.

La gestión del transporte público

El sistema público de transporte es una de las bases sobre las que debe girar el urbanismo sostenible de una ciudad. No solo debe tratarse de un sistema totalmente eficiente, en el que se reduzcan notablemente la presencia de coches y motos, sino que se debe garantizar el total acceso a los residentes.

Un sistema de transporte que abogue por la eliminación de emisiones y residuos. De hecho, hay que promover el uso de sistemas de transporte eficientes, o alternativas tan populares como la bicicleta, y que funcionen a partir de la energía verde.

La distribución de los espacios

Paralelamente a la gestión del transporte público, hay que realizar un estudio de la distribución de espacios en la ciudad. El objetivo es tratar de que las personas que vivan en una zona urbana sean capaces de cubrir sus necesidades básicas de trabajo, compras, salud y cultura en un radio cada vez menor.

En este sentido, existe la necesidad de redimensionar las calles y dar un giro de tuerca al diseño de los espacios urbanos. El urbanismo sostenible establece una mayor limitación del tráfico motorizado y la reducción de plazas de aparcamiento en pro de la creación de espacios verdes, zonas de juegos, etc.

Los principios del urbanismo sostenible: la Carta de Friburgo

La ciudad alemana de Friburgo fue galardonada con el Premio Mundial del Hábitat en 2013. Unos años antes, fue la sede en la que se discutieron algunos de los principios fundamentales de lo que debe ser el urbanismo sostenible. Estos principios fueron recogidos en lo que se conoce hoy como la Carta de Friburgo.

Son, en total, 12 principios agrupados en 3 categorías diferentes:

jardin

Espacial

  • Fomento de barrios funcionales en los que sean protagonistas la diversidad, la seguridad y la tolerancia.
  • Ciudades de barrios.
  • Ciudades de cortas distancias y a cuyos principales puntos se pueda ir a pie o en bicicleta.
  • Prioridad del transporte público sobre el tráfico de automóviles.

Contenido

  • Ciudades en las que la educación, la ciencia y la cultura sean pilares fundamentales.
  • Desarrollo de empresas pioneras e innovadoras en las que se fomente el empleo.
  • Uso racional de los recursos medioambientales.
  • El cuidado del diseño en los espacios públicos.

Proceso

  • Planificación y desarrollo urbano a largo plazo.
  • Participación en el urbanismo sostenible de todos los niveles y sectores de la sociedad.
  • Todos los participantes tendrán los mismos derechos.
  • Apoyo financiero para la promoción, creación y desarrollo de nuevos proyectos.

Todas estas medidas de urbanismo sostenible permitirán a las ciudades disminuir de forma notable su impacto sobre el medio ambiente. La reducción de emisiones, la política de gestión de residuos, la creación de más zonas verdes y los cambios en los hábitos y comportamientos de los ciudadanos son los principales pasos a seguir para disfrutar de una mayor sostenibilidad en las ciudades.

Para conocer más prácticas sostenibles, desde Iberdrola te invitamos a echarle un vistazo a nuestra sección de Sostenibilidad, en la que podrás encontrar más consejos de buenas prácticas para preservar el medio ambiente y conseguir un planeta mucho más sostenible y limpio.

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