Los derrames accidentales se previenen y controlan mediante sistemas de información de incidencias y planes de minimización de riesgos de vertido, existentes en las instalaciones de generación y distribución de las regiones. Estos planes incluyen guías y procedimientos de emergencias, simulacros periódicos, etc. También se adoptan medidas de seguridad y contención para minimizar el daño. Por ejemplo, en España, durante los últimos ocho años se han construido depósitos para la recogida de aceite en caso de vertido masivo en las subestaciones, trece de ellos en el ejercicio 2012. Es destacable que en el Negocio regulado del Reino Unido se ha puesto en práctica un nuevo sistema de reporte y gestión de incidencias ambientales “Cintellate”, que permitirá dar una respuesta más eficiente a los posibles derrames.
En el ejercicio, el Grupo IBERDROLA ha registrado doce incidentes que suponen derrames significativos(*). Se han dado en instalaciones de redes del Reino Unido y son fugas de aceite de transformadores, líquido aislante de cables y derrames de combustible de generadores que fueron provocados principalmente por el robo de metales. Los derrames fueron informados a la Environment Agency (EA) o a la Scottish Environmental Protection Agency SEPA.
En el resto de sociedades pertenecientes al Grupo IBERDROLA se han producido accidentes o incidentes poco significativos y sin consecuencias ambientales permanentes en el entorno, por lo que no ha sido necesario adoptar medidas correctoras o compensatorias. En todos los casos se ha resuelto satisfactoriamente gracias al equipo de respuesta ante emergencias, se ha limpiado la zona contaminada y se ha procedido a la gestión de los residuos.