El objetivo principal de IBERDROLA, entre otros, es convertirse en una empresa líder en la generación de la energía eléctrica en condiciones sobresalientes de seguridad, fiabilidad y protección ambiental.
El concepto de seguridad implantado por IBERDROLA integra todos los aspectos relacionados con la seguridad, incluidos la seguridad nuclear, la protección radiológica, la seguridad de las instalaciones y materiales nucleares, y la prevención de riesgos ocupacionales, y se basa en el “ciclo de mejora continua” en todos los ámbitos de la gestión (seguridad, medio ambiento, economía, etc.).
En línea con este compromiso, IBERDROLA ha implantado diversas Políticas Corporativas, entre las que se incluyen las de Prevención de Riesgos Laborales [PDF], Calidad [PDF] y Responsabilidad Social Corporativa [PDF]. Estas políticas definen compromisos y principios, como son: la integración del criterio relacionado con la seguridad ocupacional y la salud laboral en todas las fases del ciclo productivo , en todos los métodos de trabajo y en todos los niveles de la organización; cumplimiento con la legislación vigente en los países donde opera la compañía, y el fomento de una cultura de mejora continua en los equipos y en la gestión de los procesos, adoptando, de forma complementaria, las mejores prácticas y estándares y directivas internacionales cuando no existe un marco jurídico adecuado, y con una aspiración constante hacia la Excelencia en todas sus actividades.
IBERDROLA también ha definido una Política Ambiental [PDF] que establece sistemas de gestión adecuados que contribuyen a la reducción de los riesgos y a la minimización de los aspectos ambientales adversos.
Estos principios reflejan el compromiso con la gestión de la seguridad nuclear a través de las siguientes líneas básicas de actuación:
El riesgo, entendido como la probabilidad de un suceso por sus consecuencias, se controla, limita, y minimiza fomentando comportamientos ligados a la cultura de seguridad y al uso de herramientas de factores humanos, tales como la autoverificación, la comunicación a tres vías, la supervisión en campo, o la verificación independiente. Estas líneas básicas de actuación son aplicadas a la seguridad, la cual se gestiona en IBERDROLA cumpliendo toda la legislación aplicable, con especial atención a las regulaciones de la EU y, en los casos en que es posible, siendo aún más exigentes en la definición voluntaria de criterios adicionales de actuación. Esto significa, por ejemplo, que el análisis probabilístico de seguridad no se usa sólo para verificar el cumplimiento de los estándares, sino también para mejorar, tanto como sea razonablemente posible, los resultados globales identificando áreas de mejora a través de técnicas avanzadas de “aplicaciones de riesgos”. El análisis probabilístico de seguridad se desarrolla, mantiene, y actualiza de acuerdo con el estado de arte.
Los resultados de los análisis probabilísticos de seguridad de los diferentes diseños serán tenidos en cuenta como uno de los criterios importantes para la selección de tecnologías en nuevas instalaciones.
La seguridad, entendida como la protección de la instalación y los materiales nucleares contra actos dolosos o usos no previstos, es un requisito clave para IBERDROLA en el campo de la seguridad nuclear, por lo que se gestiona con los mismos principios utilizados para la seguridad de los reactores, manteniendo las necesarias precauciones de confidencialidad. Por todo ello, nuestro fin no es solo el cumplimiento legal aplicable, sino también aspirar a la Excelencia aplicando el ciclo de mejora continua y las mejores prácticas internacionales.