Estos principios se aplican a todas las instalaciones nucleares de IBERDROLA y a todos los tipos de residuos radiactivos que se generen, incluidos los que correspondan al desmantelamiento tanto en España como en cualquier otro país en el que IBERDROLA tenga este tipo de activos. Para nuevas instalaciones, uno de los criterios para la selección tecnológica será la cantidad de residuo de desmantelamiento que se predice por el diseño, teniendo en cuenta los volúmenes y la radiactividad involucrada con el fin de minimizar el volumen y la radiactividad. Aspiramos a una operación de las instalaciones de almacenamiento aplicando las mejores prácticas para alcanzar los máximos niveles de seguridad durante toda la vida de la instalación.