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Sistemas específicos

Residuos Radiactivos y Combustible Gastado

El Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), aplicable a todo tipo de residuos radiactivos, constituye el documento básico de referencia donde se recogen de forma clara y concisa todas las estrategias y actuaciones a llevar a cabo en España en los distintos campos de la gestión de los residuos radiactivos y el desmantelamiento de instalaciones, junto con el correspondiente estudio económico-financiero. En él se presentan, asimismo, los principales datos relacionados con la generación de residuos radiactivos, programas de retirada, capacidad de las instalaciones, costes e ingresos, etc., de forma tal que, en su conjunto, tiene entidad propia para configurarse como una síntesis de la planificación en esta materia en España. Es aprobado por el Consejo de Ministros y se revisa y actualiza periódicamente. Desde la creación de ENRESA se han sucedido seis revisiones del Plan General de Residuos Radiactivos, que han marcado las líneas de actuación y los objetivos del sistema de gestión integral de los residuos que IBERDROLA, como empresa propietaria y operadora de centrales nucleares ha ido incorporando, desarrollando e implantando.

El Consejo de Seguridad Nuclear, organismo competente en España sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, aprueba los Planes de Gestión de Residuos Radiactivos de las Centrales Nucleares y realiza inspecciones periódicas para verificar su cumplimiento. Adicionalmente, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), como organismo responsable del cumplimiento del Tratado de No Proliferación, controla el inventario de combustible gastado que se almacena en las piscinas de las centrales.

El Plan General de Residuos Radiactivos se publica con el objeto de mejorar la gestión de los residuos generados en cada instalación. En particular, IBERDROLA mantiene actualizado el inventario de sus residuos, minimiza su generación, recicla y valoriza los residuos generados en la medida en que esto es técnica y económicamente posible, y acondiciona los materiales residuales finales (residuos finales) para su gestión. El Plan General de Residuos Radiactivos sirve también para garantizar que no haya residuos radiactivos que sean gestionados por vías convencionales y para realizar previsiones de todos los tipos de residuos radiactivos a generar, incluidos los provenientes del desmantelamiento.

El Plan General de Residuos Radiactivos considera el conjunto de riesgos, tanto radiológicos como de otro tipo, que se asocian a los residuos radiactivos, para definir soluciones globales. El Plan General de Residuos Radiactivos sirve a IBERDROLA como:

  • Herramienta de mejora y de progreso para la gestión de sus residuos.
  • Herramienta de comunicación interna y, en su caso, externa sobre la gestión de sus residuos radiactivos.
  • Compromiso para una correcta gestión de sus residuos radiactivos, de acuerdo a las normas generales de explotación de sus instalaciones.
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El Plan General de Residuos Radiactivos establece las líneas de gestión para todo tipo de residuo radiactivo sólido y combustible gastado y los sistemas de tratamiento y almacenamiento temporal asociados, de tal forma que:

  • Los residuos radiactivos sólidos generados como consecuencia de la operación de las centrales de IBERDROLA se gestionan de acuerdo a las metodologías aprobadas por ENRESA y recogidas en los correspondientes procedimientos específicos de cada central.
  • En la actualidad, las Centrales Nucleares de IBERDROLA almacenan los elementos de combustible gastado en las piscinas de cada central y adicionalmente, en el caso particular de algunas centrales, en contenedores de almacenamiento en seco, dispuestos en los respectivos almacenes temporales Individualizados (ATI), de acuerdo a lo establecido en el 6º Plan General de Residuos Radiactivos.
  • Los sistemas de tratamiento de residuos en las centrales de IBERDROLA están diseñados para procesar los líquidos y gases potencialmente radiactivos y minimizar su liberación al exterior.
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Para obtener la autorización de explotación, las centrales nucleares de IBERDROLA deben presentar un Plan de Gestión de Residuos Radiactivos, en el que se recojan los criterios y métodos que aseguren que su gestión sea segura, trazable y optimizada considerando los avances de la normativa y de la tecnología, y teniendo en cuenta:

  • La situación existente en la instalación, en cuanto a generación, tratamiento y gestión de los residuos.
  • La identificación de la procedencia de los residuos.
  • Las alternativas de los sistemas y procesos de gestión y de las mejoras en los mismos.
  • La justificación de la idoneidad de la gestión que se realice o la conveniencia de implantar mejoras.
  • La planificación de la implantación de las mejoras identificadas.
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Como se ha indicado anteriormente, IBERDROLA aplica los principios generales de reducción, reutilización, segregación, reciclaje, y valorización en la gestión de los residuos radiactivos. La reducción se basa en la utilización contenida de materias primas y en la limitación de materiales y productos a introducir en zona controlada para evitar su posible contaminación radiactiva. Una aplicación complementaria de este principio incluye reducciones significativas en la generación a través de:

  • Un adecuado control de procesos técnicos que generan residuos (i.e. minimizar las fugas, monitorear la eficacia de los filtros, etc.).
  • Modificar y mejorar los procesos (i.e. mejorar la eficacia de los desmineralizadores, aumentar la capacidad de compactación, etc).
  • Introducir procesos nuevos e innovadores (i.e. sistema de de secado de los bidones, reanalizar los factores de escala para aumentar los márgenes, etc.).
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En cuanto a la reutilización, IBERDROLA aplica este principio fomentando la utilización adicional de materiales que se han comprobado limpios y sin riesgo para el personal y para el control de la contaminación (reutilización de buzos de trabajo antes de su lavado, de herramienta,…). El principio de segregación y reciclaje trata de gestionar todos los residuos, incluidos los radiactivos, siguiendo los criterios de minimización en origen (para lo que se ha dotado de infraestructuras con las que segregar los residuos en puntos limpios en los que se recogen selectivamente los subproductos, y en los casos necesarios, dotándose de recursos humanos que realizan tareas específicas de medida directa de residuos radiactivos, para seleccionar y segregar los que no presentan contaminación). El fomento de la reutilización, así como de la segregación y reciclaje se realiza en las sesiones formativas que se imparten al personal en aspectos de medio ambiente y de protección radiológica. En cuanto a la valorización, IBERDROLA tramita con gestores autorizados todos los subproductos recogidos (papel, cartón, chatarra, poda, plásticos,…) con el fin de dar valor a aquéllos como solución prioritaria antes de considerarlos como residuos a eliminar.

Por otro lado, en los casos en que es posible, IBERDROLA también tramita con el organismo competente la obtención de autorizaciones de desclasificación de residuos radiactivos del control regulador, como es el caso de aceites usados o de lodos de muy baja actividad. En estos casos, la gestión de IBERDROLA se basa en reducir la generación de residuos radiactivos, mediante el seguimiento del condicionado correspondiente de la autorización que permite el tratamiento de los mismos como residuos convencionales. Los indicadores de funcionamiento relacionados con los distintos tipos de residuos radiactivos se siguen y controlan en los correspondientes comités de los sistemas de gestión integrada. Todas las actividades y procesos relacionados en IBERDROLA con la generación, tratamiento y gestión de los residuos radiactivos son vigilados y auditados por las unidades de garantía de calidad, que son independientes de la línea jerárquica operacional y solo rinden cuentas ante las direcciones generales de las centrales nucleares. Esto garantiza el adecuado planteamiento de las actividades de seguimiento, documentación, minimización y control de las tareas y procesos relacionados con los residuos radiactivos y su generación optimizada.

IBERDROLA fomenta, apoya y participa en los desarrollos, e innovaciones e investigaciones en este área en coordinación con ENRESA, organismos de I&D y autoridades nacionales.

Durante toda la vida de los proyectos se realizan Análisis de Seguridad de diferentes tipos y frecuencias. Específicamente, durante la fase de operación se pueden mencionar los siguientes, entre otros: auditorias anuales de aseguramiento de la calidad, auditorias bienales de revisión de la seguridad, revisión periódica de la seguridad con una frecuencia decenal. Todos ellos se realizan por el licenciatario, complementando las numerosas inspecciones  realizadas por  el organismo regulador.

Residuos de desmantelamiento

Los procedimientos de gestión consideran el impacto de los residuos del desmantelamiento en todas las fases y todo momento durante la vida operacional de la central. Ninguna cantidad imprevista de residuo del desmantelamiento debe generarse al final de la vida operacional.

Durante la vida operacional de la central hay dos tipos de residuo radiactivo que se puede generar:

  • Residuo operacional, el cual resulta del proceso normal de generación de energía, que se trata, se acondiciona, y se almacena temporalmente en la propia instalación (combustible) o se envía fuera de forma rutinaria.
  • Residuo estructural o de desmantelamiento, el cual procede de componentes grandes y específicos que se han tenido que reemplazar antes del desmantelamiento (i.e. generadores de vapor).
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IBERDROLA está sufragando totalmente las provisiones necesarias para el desmantelamiento al fondo nacional gestionado por ENRESA según la energía  generada en sus centrales, conforme a las estipulaciones del Plan General de Residuos Radioactivos.

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