La responsabilidad social se entiende en IBERDROLA ligada al desarrollo de las actividades de negocio, respetando al mismo tiempo las necesidades de aquellos colectivos afectados por sus actividades (grupos de interés). Se trata de gestionar los impactos de las actuaciones de la Compañía en la sociedad, impulsando sus actividades de forma que se creen beneficios para las comunidades, clientes, empleados y el medio ambiente.
En el enfoque estratégico de IBERDROLA se considera relevante la relación de la Compañía con sus grupos de interés, en la doble vertiente que esta relación implica: desde el punto de vista de la responsabilidad social, dando respuesta a sus expectativas y necesidades y desde el punto de vista reputacional, gestionando la percepción que estos grupos tienen de la Compañía.
A efectos prácticos, desde el punto de vista de su relevancia, para las actividades de IBERDROLA, se consideran ocho grupos:
La relación con estos colectivos se lleva a la práctica siguiendo los cuatro pasos del esquema siguiente:
Esquema de relación entre IBERDROLA y los colectivos con los que se relaciona

1. Desarrollo de un conjunto de vías de comunicación y diálogo con estos grupos, a través de las cuales se consigue:
2. Análisis interno y consulta de fuentes externas, para identificar las necesidades y expectativas de estos colectivos.
3. Identificación de los elementos relevantes o ‘materiales’ para estos grupos.
4. Enfoque de las actividades según las necesidades observadas, planteando objetivos y consiguiendo avances en el desarrollo de esta relación.
IBERDROLA ha establecido canales de comunicación con los grupos de interés y designado responsables de los mismos, con el fin de identificar los asuntos más relevantes y proporcionar respuesta a sus intereses. Como consecuencia, la Compañía ha adquirido el compromiso de analizar en detalle sus propuestas, considerar su viabilidad y oportunidad, y dar una respuesta equilibrada y razonable a las mismas. Desde hace varios años este proceso ha sido llevado a cabo mediante la implantación de la norma AA1000 Assurance Standar, bajo los principios de inclusividad, relevancia y capacidad de respuesta que dicha norma establece.