El delegado de IBERDROLA en la Comunidad Valenciana, Julián Bolinches, ha asegurado hoy que “la mayor dimensión y la intensidad tecnológica favorecen la eficiencia y el crecimiento de nuestra Compañía”, en el transcurso de su intervención en el 7º ciclo de conferencias Competitividad y Visión Estratégica en las pymes del sector industrial valenciano, organizado por la Cámara de Comercio de Valencia.
Bajo el título Crecimiento Empresarial a través de la diversificación, la eficiencia e internacionalización, Bolinches ha expuesto la evolución de IBERDROLA desde su nacimiento, en 1907, hasta la etapa de mayor expansión de la Compañía, emprendida en el año 2000 según unas claras líneas estratégicas: “La consolidación de una plataforma internacional con el Área Atlántica como principal referencia, manteniendo la solidez financiera y logrando el liderazgo mundial en energías renovables”.
En esta línea, el delegado en la Comunidad Valenciana ha destacado el proceso de internacionalización de la Compañía a lo largo de los últimos años, que, unido a la diversificación de las fuentes de generación, potenciando aquellas limpias, y a las inversiones acometidas en I+D+i, “han favorecido en gran medida el fortalecimiento de la Empresa”.
Asimismo, Bolinches ha destacado que “IBERDROLA se ha convertido en un tractor de la economía de la Comunidad Valenciana, donde ha realizado fuertes inversiones, inyectado liquidez a los proveedores, creado empleo de alta cualificación y potenciado la I+D+i. Prueba de ello es que, sólo en 2009, la Compañía realizó compras a empresas valencianas por valor de 610 millones de euros”.
Finalmente, Julián Bolinches ha destacado las claves para lograr un crecimiento empresarial en las pymes: diversificación de las formas de producción habituales; reorientación de la empresa hacia “lo que mejor sabe hacer”; desinversión de lo que no coincide con el negocio básico e inversión en países con mercados liberalizados y regulación estable, de cara a minimizar de este modo los riesgos políticos y legales; y, por último, financiación del crecimiento de forma prudente, sin asumir grados de apalancamientos exagerados.